miércoles, 6 de abril de 2011

La OIT ha demostrado ser una de las agencias multilaterales que mayores éxitos
ha alcanzado en el cumplimiento de su mandato. Si se puede extraer una lección
de las ocho décadas de historia de la OIT, es que la renovación, el cambio y la
adaptación han sido esenciales para su éxito. Creada en un fugaz momento de
esperanza tras la Primera Guerra Mundial, sobrevivió a la depresión de los años
treinta y a la Segunda Guerra Mundial. Nacida en 1919 por y para los problemas
de los países industrializados, la OIT ha evolucionado de forma rápida y creativa
para hacer frente a un masivo incremento de nuevos Miembros durante las dos
décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.
Durante el período de la guerra fría mantuvo su universalidad mientras hacía
hincapié a ultranza en sus valores básicos. El final de la guerra fría y la aceleración
de la globalización han obligado a la Organización a repensar una vez más su
misión, así como sus programas y métodos de trabajo.